Cada vez más pulidos -sea debido a la mayor experiencia productora del gregario Jarvis Taveniere o a la compositora de Jeremy Earl-, el pop otrora destartalado de Woods está convirtiéndose en referente merecidamente para toda banda que quiera pasar del indie precario al profesionalismo digno sin perder sus virtudes. A saber: melodías encantadoras y escurridizas que esta vez, en “With Light And With Love” (Woodsist 2014), se ven abrillantadas por el proceso de madurez de la banda.

El meollo del álbum se centra en dos vertientes clásicas. La primera, la que rememora la perfecta sociedad entre voces de Byrds y composiciones de Dylan que, tras la entrada tipo Gram Parsons de “Shepherd”, se acentúa en “Moving To The Left” y “New Light”. La otra es la west coast light psicodelia. En ella, y en una guitarra circulando nerviosa, se sustentan los nueve minutos de “With Light And With Love”, así como más disimuladamente otras canciones (“Leaves Like Grass”).

También subrayable es la habilidad de la banda convirtiendo sonidos ajenos -esa guitarra de “Twin Steps” tan cerca de George Harrison– en suyos. Todo podría ser de otros con otros detalles, pero nada es de otros porque es de Woods, incluyendo las incursiones folk disimuladas con esa distorsión electrónica aseada marca de la casa. Una lección para aprender a sonar renovadores y clásicos a la vez.