Minimalismo femenino desde Melbourne, con un toque naïf que enamora. En otros momentos más revolucionarios -y en Londres– serían The Slits, pero los códigos australianos, tanto los melódicos como los sociales, invitan a otro tipo de actitud.

Discurre “My World Was Made For You” (Lil Chief/Highline 2014) como la combinación perfecta entre la estrategia de Young Marble Giants, los ecos de Apeiron, y las tonadas fifties. La austeridad instrumental contrasta con el encanto de las voces, que le dan una dimensión de intimismo de alcoba soleada. Si alguien puede imaginar a unos Portishead o The xx contentos, será escuchando “Babies”. Y los acordes iniciales tipo “La Bamba” de “Gotta Stop It” cooperan en esta dirección. Pero también despuntan otros momentos brillantes, como el quiebro vocal al final de “Happy Birthday” tan bien conseguido como si lo firmasen en sus buenos tiempos Kate & Anna McGarrigle, o ese zumbido electrónico lejano de guitarra barriendo los huecos del silencio de “Stayin´ Home”. Donde no obstante The Icypoles demuestran que están por encima de las comparaciones es en piezas como “Don´t Fall In Love With Me”, “Love Thy Will Be Done” o “Hearts”, con una ambientación personal que no obedece más que a reglas que ellas mismas construyen para que todas las piezas del álbum encajen en un estilo propio.

Producidas por Haima Marriott desde la misma discográfica que edita a The Ruby Suns y Lawrence Arabia, con la humildad por delante y con lo que hace falta tener para enfrentarse a una composición de Angelo Badalamenti y David Lynch (“Just You”). Porque con una canción titulada “Babies” resulta imposible fracasar. ¿Verdad, Jarvis?