Se oculta Ángel Valiente bajo el nombre de Karen Koltrane, título de una canción de Sonic Youth, aunque no tiene parecido real su música con la de éstos. Con una producción de Joaquín Pascual, su debut “Plantas De Interior” (Foehn 2014) se apoya en un ritmo de origen teutón, y le va echando capas de distorsión nada invasiva que se apoderan de todas las canciones. Impera el pulso rápido motorik contrapuesto a su voz susurrada. Como si se fundiese kraut con dream pop -¿no se le llama shoegaze a esto?- en un magma esponjoso en movimiento continuo, que atrapa todo a su paso -guitarras, percusión, teclados- y lo moldea a medida que avanza. De las seis piezas, las dos de en medio –“Casa Tomada” y “La Huida”– suponen la pausa necesaria para encarar una recta final brillante, escondiendo textos mezclando realismo, fantasía y morbo; el frío y el calor; la vida y la muerte; la oscuridad y la luz.

Son apenas 25 minutos de trance ibérico desacomplejadamente vibrante, buscando esta plasticidad humana tan difícil de obtener en los confines de la música pensada para máquinas y ejecutada por personas de sensibilidad pop.