Antes de recomendar un producto, debemos intentar explicarnos bien para evitar malentendidos. “No Time” (Faux Discx/Trouble Mind 2014) de Soft Walls no es apto para todos los públicos. Pero dentro de su segmento de rock ácido intrincado, estructurado sobre bases combinando el garage, la psicodelia y el kraut rock, quizás sí lo sea.

Dan Reeves, esta vez apoyado por MJ (de los muy citados últimamente Hookworms), ha conseguido una montaña rusa de álbum paralelo a Cold Pumas para poner a raya a híbridos como MGMT o Tame Impala -floridos- y reivindicar el espíritu asfixiante de recursos instrumentales limitados; la lisergia de guitarras y teclados cuya evolución viene de los tiempos de Doors, pasa por Alemania, cae en el vertedero Suicide, y se recompone en los cuarteles de Spacemen 3. “Won´t Remember My Name” es Jason Pierce y Sonic Boom antes del divorcio, diletante, mutando venenosamente en “Foot Of The Stairs”, pero habiendo dejado las cosas claras antes -muy claras- en un bombazo como “Never Come Back Again”, puro Neu! si existiesen hoy y se dejasen manipular por los bajos de Grimes. Es la pieza angular del disco, a la que poco después respalda “All The Same”. Y si parecen proponer una conclusión demasiado arisca e invasiva en “Guided Through”, tienen la habilidad de rematar este trabajo con un instrumental -percusión seca y teclados- a modo de sorbete desengrasante. Buen sabor de boca pues el que queda. Y “Never Come Back Again” sonando en modo repeat.