La denominación de origen vasca tiene dos vectores muy diferenciados en música: el reflejo del sector industrial por un lado, y la vertiente bucólica por el otro. Un ejemplo de la ramificación más tranquila es el grupo Manett.

Tres años después de “Suburbia”, su primera grabación, vuelven con “Caravan” (Moonpalace 2014), otra rodaja artesanal donde juntan folk íntimo y guitarras eléctricas agridulces con pasmosa naturalidad. La incorporación de Ibon ha enriquecido las prestaciones sonoras -teclados- aunque siguen cotizándose como una banda con las guitarras como instrumentos prioritarios “Following” sería buen resumen del abanico, pues empieza como Neil Halstead -solo o con Mojave 3, no con Slowdive– para terminar articulando acordes de una tristeza eléctrica digna del añorado Jason Molina.

Esta mezcla entre lo sutil y lo recio aparece en varios tramos con distintas texturas -por ejemplo “Unsure”-, incluso si se reduce a alusiones veladas a los maestros (el título “Oldham” tendrá que ver con Will, imagino). Yo me quedo con el rigor clásico de “Worm-Out”, esencia de Leonard Cohen tras pasar por la batidora de dramatismo afrancesado que destaparon los Bad Seeds vulnerables. Y con el tema de cierre, “Carousel”, partiendo de una aire añejo a lo “My Way” para enganchar su estribillo pop magnífico.

Recomendable, como todo lo del sello.