Es uno de esos domingos fríos cuando la segunda mitad del invierno empieza ya a hacer mella en los días de asueto. Estoy rodeado de montañas de discos que no me apetece escuchar por la simple pereza de no esforzarme en busca del adecuado. Enciendo el ordenador y, mientras divago, de pronto recuerdo haber leído algo sobre unas grabaciones caseras de Bill Ryder-Jones. En su bandcamp encuentro las dos.

La primera tiene nueve versiones. Él a solas con la guitarra acústica, rasgando sus cuerdas con un ritual intimista a flor de piel. Muchas de las piezas han sido compuestas desde las trincheras de la desolación, así que el mérito de Bill es desnudarlas de cualquier vestimenta accesoria para realzar la figura de su triste esqueleto. En otras, las que ya nacieron sin ropa, solo pretende recordar su existencia a través del mismo pálpito que su compositor. Un manojo casi insuperable: “Boots Of Spanish Leather” (Bob Dylan), “Perfect Day” con piano (Lou Reed), “The Last Thing On My Mind” (Tom Paxton), “Hanging High” (Lykke Li), “November Nights” (Gram Parsons), “Wish You Were Here” (Pink Floyd), “Cayman Islands” (Kings Of Convenience), “Hot Burrito” (Gram Parsons y The Flying Burrito Brothers) y “Famous Blue Raincoat” (Leonard Cohen). Ya sé que no se pueden comparar sus bocetos con las originales, pero juntas transpiran un cariño personal. Es la suma de todas ellas lo que te acaba venciendo, más allá de la calidad precaria -algún carraspeo se cuela- de la grabación.

La segunda tanda no desmerece a la primera, con siete piezas: “God Only Knows” (The Beach Boys), “Baby Lemonade” (Syd Barrett), “Dead-Aid” (Gorky´s Zygotic Mynci), “Sunday Morning” (The Velvet Underground), “Here” (Pavement), “River Man” (Nick Drake) y “Nothing Compares 2 U” (compuesta por Prince, popularizada por Sinéad O´Connor). Después de escucharlas todas de un tirón, salgo de la experiencia sabiendo que no ha sido un domingo normal. Semejante cantidad de melancolía me carga las baterías hasta dar carpetazo al frío cuando entre la primavera.