No voy a entrar a debatir quién ha sido el dueño de la mejor garganta afroamericana masculina utilizando el falsete. Muchos encuentran indiscutible la supremacía de Al Green, pero durante aquellos años de vacas gordas proliferaron voces disputándole la jerarquía, sea en el seno de un grupo (The Chi-Lites, The Stylistics, The Delfonics) como en solitario con mayor o menor recorrido (Eddie Holman, Curtis Mayfield, y un larguísimo etcétera ausente en tan escasos ejemplos).

El motivo de este post se debe en parte a un ataque de nostalgia, y en parte también debido a la carencia de un recopilatorio actual disponible para saciar mi apetito por volver a escuchar en condiciones a Donnie Elbert. Creo sinceramente que su voz fue una de las más carismáticas de su tiempo.

Nació en Nueva Orleans, obteniendo su primer esbozo de éxito en 1957 con “What Can I Do” y el saxo personal. Sin embargo su andadura posterior, al no apuntar hacia arriba, le llevó a probar fortuna en Gran Bretaña, donde en 1971 se gana el cielo con una versión imprevista de “Where Did Our Love Go?”. La pregunta: ¿era necesaria? La respuesta: naturalmente. Su interpretación atemperada y sensual, ese maullido con ese piano -sobre ese ritmo cadencioso y ese hilo de orquesta- merece estar a la misma altura que, por ejemplo, “Tired Of Being Alone” y “Let´s Stay Together” de Al Green.

Envalentonado por las -relativas- ventas, Elbert probó con otro clásico de la Motown, “I Can´t Help Myself”, ya habiendo perdido el factor sorpresa y al parecer presionado para grabar un álbum entero con material de la factoría de Detroit. No lo hizo pero sí consiguió convertirse en uno de los pilares del northern soul con tres o cuatro perlas -entre ellas alguna antigua- plenamente vigentes en la actualidad. Quienes duden, acudan a wikipedia, apunten singles, búsquenlos en YouTube -absolutamente vigoroso el montaje de “Sweet Baby” en Twisted Soul- y escúchenlos. Todos. Es uno de los consejos que a mí me gustaría recibir así como, tras más de 25 años de su muerte, ver editado un día a escala mundial un recopilatorio perfecto -hay cuatro pero incompletos- que le haga justicia.