El excelente sabor de boca de “MCII” dejaba a Mikal Cronin en una posición óptima para que su álbum siguiente gozase de una amplia atención y difusión. Por ello, la impresión inicial al escuchar “MCIII” (Merge 2015) es instintivamente (aunque no objetivamente) positiva tan solo por verlo nacer a lo grande -como un crooner embalado- con los arreglos suntuosos de “Turn Around”.

Las cinco canciones de la primera mitad son más variadas que en el álbum anterior. Se pierde algo de chispa de su power pop de marca -está “Feel Like” para compensar- en aras de otras virtudes. Algunas discutibles, como el olor a E Street Band épica de “Made My Mind Up”, y otras haciendo diana. La acústica de “I´ve Been Loved” es tan convincente como en su día lo fue “Peace Of Mind” pero en esta ocasión es la combinación sorprendente de kraut y guitarra mordiente de “Say” lo que sobresale.

Presenta Cronin en la segunda mitad media docena de temas engarzados conceptualmente bajo el nombre de “Circle”. Arranca orquestal “(I) Alone”, probando un cóctel de banjo con emo en “(II) Gold” antes de definir “(III) Control” con su mejor versión de pop eléctrico, para soltar un latigazo en “(IV) Ready” que tiene algo -¿la entonación en la palabra december recordándonos “Mr. November”?- de The National.

Seguramente el álbum no se percibirá en su plenitud debido a la pérdida del factor sorpresa y a la larga sombra de su antecesor. Pero tiene la misma base cualitativa, o sea que estamos hablando del tercer hijo de un padre modélico.