Otro disco cuya publicación hace casi un año pasó fuera del radar de algunos medios especializados y cuya divulgación convendría reactivar. “Love And Logic” (Thirty Tigers 2014), de Sons Of Bill, no es el primero de esta banda de hermanos de Charlottesville cuyo rock mezclando el sabor de la tierra con pinceladas británicas -aún esbozan guiños a Pink Floyd como los arreglos de “Brand New Paradigm” y la tonada de “Higher Than Mine”, o reminiscencias de acordes de “My Sweet Lord” arrancando el álbum- se había mantenido en una zona de influencia regional. Esta ocasión sin embargo los ha agarrado Ken Coomer y les ha visto las aptitudes idóneas para producir un sucesor digno de aquella etapa dorada entre el final de Uncle Tupelo y el parto de Wilco y Son Volt, además de una solidez compositora capaz de ponerlos en un plano similar a REM, The National o My Morning Jacket. Porque nadie podrá negarle a “Arms Of The Landslide” la madera clásica de los primeros, a “Light A Light” la intensidad de los segundos y a “Road To Canaan” la acústica sublime de los terceros. Ni siquiera cuando se refugian en la fórmula de siempre si está interpretada -caso de “Big Unknown” y “Bad Dancer”– con el entusiasmo requerible.

Lo que sin embargo puntúa decisivamente es ese halo emocional intangible que les hace creíbles. Cuando invoca en “Fishing Song” los placeres sencillos ofrecidos por la naturaleza -modestia, tranquilidad, incluso huida en pos de tristeza melancólica- o la combinación de coros y slides llorando en “Lost In The Cosmos (Song For Chris Bell)”, homenaje brutal al miembro de Big Star, se puede palpar la certeza reconfortante de que tradición y futuro no están reñidas. Y que tal vez Wilco puedan compararse a REM cambiando el contexto, pero su historial hubiese sido mítico de haber seguido las pautas básicas de Uncle Tupelo. ¿Lección no escrita que el productor Coomer ha querido impartir en esta aventura? Seguramente el álbum de rock norteamericano-de-toda-la-vida más importante de los últimos equis -escúchenlo y pongan el número que crean conveniente- años.