El verano invita a escuchar a Domenique Dumont, porque digámoslo claro: el verano es un estado de ánimo y hay que asociarle la banda sonora ideal. Luz, sudor, cuerpos desnudos, colores, playa, terrazas, y una buena sombra para resguardarse del insoportable calor. El verano y yo no fuimos nunca buenos amigos, pero me gusta idealizarlo. La música del francés es esa suave brisa después de una tormenta de verano. Fotogramas velados por el sol.Digo francés por utilizar el género masculino no marcado, pero el artista parisino no tiene género; bueno sí, pero de momento prefiere jugar a esconderse y mantenerse en el anonimato. Así que ¿la chica? que canta en ¿francés? debajo de una tupida base de caja de ritmos saltarina y reverbs varios en la chispeante “L’esprit de l’escalier” nunca sabremos si es Domenique o no. Bien, no rompamos el misterio, y de paso decir que los de Pitchfork a veces encuentran similitudes muy osadas e ingeniosas como por ejemplo comparar los beats luminiscentes de este tema con la base rítmica del “Close To You” de los The Cure. Mucho verano rezuma este excelente “Comme Ça” (Antinote, 2015) en sus seis piezas que lo integran.

Esta travesía por los confines del amanecer idílico tributa hermosos homenajes a las melodías frágiles y de suave tropicalia nostálgica de Antena como es el caso de la canción titular que abre el álbum, y que parece prima hermana de “Camino del sol” del trio franco-belga. En “La Basse Et Les Shakers” los sonidos se disparan creando un lustroso maridaje entre lo afro, la batucada a lo lejos, y el house de blando satén mientras que en mi preferida del lote -“Un Jour Avec Yusef”– nos teletransportamos a paraísos tropicales idílicos a lomos de percusiones y una guitarra que parece tocada por Vini Reilly en los estudios de la segunda residencia en Honolulu de Brian Eno. Dejo volar mi imaginación, y la cosa se puede enredar mucha más: “La Bataille De Neige” se parece mucho a un inédito de Augustus Pablo, y cierra con el crepitar de “Le Château De Corail” con unas notas de piano que se escapan sinuosas pero que las atraparé en el “An Empty Bliss Beyond The World” de The Caretaker.