A Fraser A. Gorman le han colgado la etiqueta country en algunos medios, pienso que equivocadamente; y que escuchando “Slow Gum” (Marathon Artists/House Anxiety 2015) es un cantautor como la copa de un pino, pocos lo discutirán.

Tiene el poder de dibujar viñetas con solo sus palabras y una guitarra, como demuestra en la entrada de “Big old World” a pelo (I´m gonna make my bed on a rock of Gibraltar/ cause I wanted the room to come with the view/…/ Did you hear about the girl in New York City/ she nearly lost her mind gazing out the window of a hotel room). Y sabe proponer americana sin escorarse demasiado hacia la especialización (“Shiny Gun” empieza como “The Weight” de The Band, pero inclinada a derroteros menos trascendentes).

Lo que ha de destacarse, como de costumbre en estos casos, es el origen de Melbourne. Australiano. Es decir afable, próximo, extrovertido, sin deudas de estilo. Gorman tanto busca la sensualidad de “Book Of Love” con unas escobillas como la cercanía a través de unos coros impagables repitiendo el título “Never Gonna Hold You (Like I Do)”. Parece fácil, al igual que Tobias Jesso Jr, pero de ser así tendríamos cien discos al año como estos dos. Como tampoco es extraer la savia de la Nueva York de Lou Reed en los acordes de guitarra de “Dark Eyes” si no añades ese doo doo doo como coletilla.

Probablemente la veta country surja en el corte final, donde a una guitarra acústica y una armónica le juntas la palabra lonesome: aquí sí se pueden imaginar sombreros Stetson, alforjas, espuelas, herraduras, fogata y estrella solitaria bajo la cual Fraser A. Gorman desparrame la tristeza dulce de una composición de semejante calado.