Un poco más rezagado que sus otros compañeros de escudería en Real Estate, a Martin Courtney no se le puede reprochar la demora para debutar en solitario con “Many Moons” (Domino 2015). Ha tardado más pero no en vano, pues lo que aporta es de un nivel altísimo sin salirse de los márgenes de maniobra a que la banda nos tiene acostumbrados. Incluso pienso, vistos los resultados, que ésta parece mejor añada con la cosecha de Ducktails, Alex Bleeker y Courtney que otra con solo el álbum del grupo nodriza. ¿Tres en uno?

Pocas variaciones -diría que ninguna- respecto a las premisas que maneja Real Estate. A quien guste esta sensación única le encantará el meolllo compositor de Martin. La guitarra lluviosa de “Foto” no se diferencia apenas de la del nuevo de Ducktails, ni la deslizante “Vestiges” ni la pachorra de “Before We Begin” -casi High Llamas– ni el hipnotismo melódico de “Northern Highway” cuyas guitarras se muerden la cola. Todo hilvanado con la misma transparencia lánguida permeable, seguramente debido al ingeniero Jarvis Taveniere -también de Bleeker-, parte fundamental de la evolución sonora que ha convertido a Real Estate durante los últimos años en referente obligatorio del nuevo milenio.