Repasando los denominadores comunes que transpiran por los poros de gran parte del catálogo de la discográfica Foehn, bien se podría definir la esencia de su sonido -sí, ya es hora de reconocerlo: existe un sonido Foehn como marca- en este debut homónimo de Harrison Ford Fiesta.

Principalmente se desprende a través de un folk boscoso mineral común a bandas como Fleet Foxes -portada incluida- con la gravedad de la percusión india (aquí la referencia cómplice sería Oso Leone). En segundo lugar la incursión en una psicodelia relajada a juego, que nunca molesta -ajena a la distorsión de Six Organs Of Admittance– pero que es capaz de explorar sin depender del minutaje tal que en “Lonely Ben”.

Y por último está el punto afrancesado, en esta ocasión mucho más frontal al estar planificada la mayor parte del material de los de Tarragona por su voz cantante Romain Aleberteau. “Crédit Agricole” y “Soucoupe Et Le Perroquet” son evidentes cantadas en francés pero, incluso pasándose las dos siguientes al inglés, se mantiene cierto espíritu del norte de los Pirinieos: yo puedo imaginar “Role Play” en manos de Serge Gainsburg cuando vestía de cuero.

Semejante variedad de referentes deriva en un producto singular amplificado por el humor de su título. A seguir de cerca.