La honestidad musical australiana no solo se ciñe al formato pop del cual solemos hablar por aquí. También está presente en los grupos de rock eighties o en Nick Cave.

En el plano vitamínico, quienes han aportado el álbum del 2015 son Royal Headache con “High” (What´s Your Rupture? 2015). Ningún otro álbum, ni de aquel lado del mundo ni de éste, ha conseguido concentrar en menos de media hora tamaña cantidad de adrenalina encauzada convencionalmente. Las proteínas de rock tradicional al estilo de los primeros The Vaccines arranca “My Own fantasy” para envalentonarse con una suerte de protopunk amable que gana aspereza hasta llegar -hacia la mitad, después de la tranquila “Wouldn´t You Know”– a cotas de grasa trash sabrosísimas cuando las guitarras saturadas invaden “Garbage”, combinando sabiamente los tiempos: a la desolación -ah, aquellos The Replacements– de “Carolina” contraponen a continuación la refulgente “Little Star” antes de cerrar con una capa de óxido brillante tan corta como inesquivable -su nombre lo dice todo- que es “Electrick Shock”. El segundo largo de Royal Headache -si se puede llamar así, al igual que su predecesor- clava una estocada de dignidad eléctrica en las entrañas del postureo.