El sonido de Animal Collective que cautivó la década pasada, aunque moribundo, sigue queriendo hacerse escuchar. A estas alturas podría dárseles por muertos tras excursiones variopintas sin un aparente rumbo que busque una meta. Tampoco ayudó ni la orientación electrónica de “Centipede Hz” tras “Merriweather Post Pavillion” ni el poco continuismo explorador que tuvo aquella noche del Primavera Sound 2008. Y es que quedarse a medias no satisface a nadie.

Sin embargo cabe extraer conclusiones positivas de “Painting With” (Domino 2016). La esencia. Más que nunca, Avey Tare, Panda Bear y Geologist reivindican el control melódico vocal de tan cacareado parecido al de Beach Boys: se constata al saber que lo han grabado en los mismos estudios que se planificó “Pet Sounds”. Podrá agradar más o menos el tipo de arreglos electrónicos aplicados a sus ritmos -a mí me encantan unas cuantas, llámense “Bagels In Kiev” o “Golden Gal”-, si hay más tribalismo o más bpm, pero lo que aquí no se cuestiona es la prioridad de los arreglos vocales en función de un formato pop de canción de minutaje corto. Para lo que quieren decir esta vez, bastan tres minutos; no se precisan desarrollos largos ni apuntar al trance. Lo exultante -antes venido de formas alocadas- ahora se gestiona desde una perspectiva más adulta y madura acorde a la vez con la evolución de sus seguidores. Y siempre sabiendo que quienes se mantenían a una distancia prudencial en el retrovisor como Tame Impala, ahora están en plena maniobra de adelantamiento pop. Así que menos psicodelia y más beats secos. Con concesiones festivas como “FloriDada” -mención a chicas de Barcelona incluida-, ayudas ilustres –John Cale, Colin Stetson– y una moraleja subliminal: parece que rompamos y nos ven como innovadores en formato corto, pero no hacemos más que seguir las normas que nosotros mismos quisimos crear.