Tras Secret Machines, se juntó Benjamin Curtis con dos hermanas, Alejandra y Claudia Deheza, en el proyecto School Of Seven Bells. Del grupo anterior permanecía cierta querencia por el hipnotismo rítmico de vestigio germánico trasladado a una perspectiva -como Stereolab– donde importaba la presencia femenina.

Con Alejandra y Benjamin liados, Claudia abandonó el trío en 2011. Poco después, ya separados pero no artísticamente, la fatalidad se cebó en Benjamin, que acabó sucumbiendo a un cáncer. Lo que se traían entre manos es este álbum, que Alejandra ha terminado tras un periodo de dos años de reflexión con las canciones en el armario.

Funciona “SVIIB” (Vagrant 2016) a modo de epitafio, legado y manifiesto de adaptación a las circunstancias. Synth pop por la vena, no se sabe si así planificado por Curtis, o redecorado por su ex. Canciones directas con estribillos y melodías, entrando en tromba (adherente “Ablaze”), coqueteando con el ritmo (“On My Heart” como Young Galaxy, “A Thousand Times More” entre New Order y Chvrches) y en ningún momento alejado de los postulados pop. Que los textos se relacionen con lo sucedido, o que la entonación vocal de ella se acerque al susurro, son una consecuencia subjetiva: todas salvo “Confusion” se compusieron antes de su enfermedad. En cualquier caso, como demuestra el arranque dramático de “This Is Our Time”, entre Future Islands y Orchestral Manoeuvres In The Dark, ya ambos pensaban en una clave distinta -retroavanzada- a la que los emparejó.