Asuntos de familia. ¿Quién no tiene un pariente tratando de forjarse una carrera musical? Yo sí. Isaac Mordoh Wallynger, el hijo de mi primo -también sobrino de Karl Wallinger de World Party y Waterboys– lleva años en el intento con su guitarra a cuestas. Ha probado con estilos distintos a medida que iba madurando. Con el dinero que ganaba trabajando durante la temporada turística en la costa, ha conseguido incluso montar su modesto estudio de grabación, siempre en complicidad con su tío Karl, quien le ha adiestrado en decenas de viajes -por parte de ambos- entre Londres y Lloret De Mar. Al galés le gusta el buen tiempo, y a Isaac aprender del maestro.

Por fin parece que ha encontrado la veta en las canciones de David Teruel, autor de música, textos, coproductor, voz principal y alma de A Cámara Lenta. Seguramente “Bendita Locura” (Satélite K 2016) no es el tipo de música alternativa que solemos tratar aquí. Canciones con sus estribillos recordables, buenos arreglos, y el punto comercial para colarse en todo tipo de mercados; también el mainstream. Pero, llámenle a este puñado de frases crítica parcial si quieren: las once canciones del disco más la versión acústica de su tema estrella “1000 Disculpas” (ojo, poco menos que un millón de visitas en youtube) se me han ido pegando con los días. Será que el roce hace el cariño. O tal vez es que por entre este pop rock atemporal en castellano -en demanda en países como México– fluye una producción profesional -solos de guitarra solventes, acelerones instrumentales combinados con coros aterciopelados, algún piano que salta fugaz como en la E Street Band– merecedora de triunfar. Al mando del sonido está el multifacético Thomas Juth (Ron Sexsmith, Jamie Cullum, James Bay, Luis Fonsi).

Sé que no puedo ser imparcial con este grupo (lo completan Miguel García, Kiko Ujaque y Martín Ferler), pero sé también que empiezo a tararear algunas de estas canciones en la ducha. Y no me vengan con que no me lavo a menudo.