Cada cual tiene sus filias y sus fobias. Incluso musicalmente atraviesa periodos obsesivos. El mío este 2016 es, lo confieso, Sam Ray. La revelación de Julia Brown me ha llevado a escrutar sus otras facetas, como Teen Suicide, cuyo título -tan bien traído- “It´s The Big Joyous Celebration, Let´s Stir The Honeypot” (Run For Cover 2016) reconfirma mi regocijo. Esta mente de raciocinio musical lo-fi finiquita sus proyectos con obras maestras.

Es un álbum de extremos. Polos. Magnéticos. Porque uno puede caer pringado de placer en la marmita del pote de miel -de las 26 canciones, al menos 20 presentan melodías fabulosas- como quedar sepultado entre la apisonadora y el hormigón -brutal “Beauty”– o, menos contundentemente, arqueando su ceja al recordar a unos Pavement en tono sepia con “Long Way Down”. Naturalmente prima su destreza armónica, aunque la disfrace con arreglos de anarquía dispersa: ha de tomarse como su universo propio, penetrar en la belleza infinita de estas canciones escupidas como fragmentos saboteados en busca del esqueleto.

Todo se revela hacia la cuarta canción, “Violets”, con sus delicados arpegios navideños, que deja paso a la algarabía eufóricoelectrónica de The Russian Futurists iniciales en “Obvious Love”, ésta a una “It´s Just A Pop Song” de acústica amateur con la electricidad caótica transfiriendo el gen melódico Beach Boys sin remisión, la cual a su vez abre la puerta del instinto naïf de “V.I.P” y “Bright Blue Pickup Truck”. Aún no hemos llegado a la mitad de la grabación, pero se desprende una garantía implícita de la fecundidad del talento de Ray, que seguirá maravillando -menciono solo tres más porque no pueden quedar al margen, como “Have A Conversation”, esa “I Don´t Think It´s Too Late” como miles de hormigas pululando, corriendo y chocando sin perder la estética, o la Celebración en estado puro de “The Stomach Of The Earth”– hasta la última nota.

Pocos discos como éste te exigen buscar palabras aún no inventadas para definirlos cuando los escuchas. Absolutamente rendido a los pies de Sam Ray.