Las pequeñas cosas que importan. GospelbeacH es un proyecto de supergrupo modesto, donde Brent Rademaker y Tom Sanford (de Beachwood Sparks), Jason Soda (de Everest), Neal Casal y Kip Boardman dan rienda suelta a su devoción por los sonidos californianos con raíces del periodo 1968-1973, lo que podríamos llamar la americana de entonces: Byrds, Flying Burrito Brothers, los primeros Eagles o los Grateful Dead de “Workingman´s Dead” y “American Beauty”. Más allá del título, incluso la portada de “Pacific Surf Line” (Alive 2015) rememora diseños gráficos de discos de entonces (tipo Commander Cody o Dan Hicks) superando guiños ocasionales de grupos como Shins o Jayhawks.

Empezar un álbum con canciones del estilo de “California Steamer” -¡¡¡qué título tan apropiado!!!- es todo un lujo. La brisa de la costa oeste llenando la estancia de fragancias olvidadas. No le va a la zaga una lección de feel good como “Sunshine Skyway” ni la estructura tan Eagles -menos pulidos- de “Your Freedom”, o el trote vaquero de “Mick Jones” con una guitarra sureña mordiendo sobre el banjo.

Desciende un poco el nivel a partir de “Come Down” (ojo a los acordes hacia el minuto y treinta segundos, pillados de “My Sweet Lord”), buscando alternativas de la época -lo etéreo cósmico tipo Pink Floyd de “Southern Girl”– antes de volver con una preciosidad de tono sepia –“Alone”– y rematar con una “Damsel In Distress” bien ventilada. Esa brisa del Pacífico, soplando desde la puerta trasera de la actualidad hasta invadir el rincón de nuestra memoria donde habita el gen de la nostalgia. O cuando estás a punto de recuperar cachos de tu vida que creías perdidos tras robártelos el paso del tiempo. Tres escuchas más y ya los tienes.