mh

Ya se le había comparado antes con Todd Rundgren cuando este último hizo versiones de temas tipo Motown -más sui géneris- en “A Wizard A True Star”, apuntando ciertos elementos que las hacían sonar diferentes y manteniendo sus cualidades originales mientras añadía sensaciones de cosecha propia. Mayer Hawthorne sigue sin embargo emperrado en ser el típico ejemplo contrario. Al igual que Leon Bridges, se le da bien calcar todos los ingredientes -arreglos de voces, sonido, etc- del pop afroamericano entre 1960 y 1970, con aporte mínimo de ideas propias. Una esponja que absorbe el pasado y se queda en fotocopia.
Por supuesto, descontando una infumable calca de “Hotel California” de Eagles (algo más reggae, como Police) titulada “Fancy Clothes”, el álbum pasa bien. La sensualidad negra de “Cosmic Love” y “Breakfast In Bed”, baladas ortodoxas con falsete, o una ristra de temas seguidos en la segunda mitad como “The Valley” y “Love Like That” evocando a Hall & Oates, son argumentos para darle una nueva oportunidad. Es más, sería un disco buenísimo si la Historia de la música empezase en 2016. Pero conociendo las referencias, parece que tiene de todo y sin embargo da la impresión que le falta algo. Quizás debería tomar ejemplo del disco de Matt Corby.