cs12

“Big Mess” (Grouplove). Por los mimbres que lo componían, se sabía que la genialidad de “Spreading Rumours” sería difícil de replicar: el secreto radicaba en una afortunada conjunción de ingredientes normalitos que obraban el milagro del pop. Es como un espermatozoide que consigue fecundar el óvulo, hay que estar en el lugar adecuado en el momento justo. “Welcome To Your Life” no es para desmelenarse pero promete. “Do You Love Someone” es corriente sin más. Y al final de “Standing In The Sun” ya vemos que los trucos se van a repetir. Al igual que Foster The People, una vez destapada la botella y el gas ha salido, queda el líquido sin la chispa, sea cava, coca cola o cerveza. Que suenen desenfadados aparcando las pretensiones en “Good Morning” o “Heart Of Mine” no impide afirmar que el indie no es lo suyo (“Traumatized”) y que fallan cuando intentan mimetizar la fórmula (cerrar con “Hollywood”). A estrujarse los sesos para volver a sorprender.

“Savoy Motel” (Savoy Motel). A diferencia de Foxygen y adláteres, en el caso de esta banda de Tennessee no hay tanta intención de forjar postales del pasado como juguetear un rato con él, eso sí, con idéntico propósito de diversión. Muchísimos acordes aquí son pillados de canciones clásicas y debidamente tuneados para adaptarlos al uso que se puede hacer de ellos en el presente. La larga “International Language” está infestada -también de solos y ritmos: flota la vainilla de un “Hotel California” mutado-, usan su olfato bastardo con lo blanco y lo negro -como Rolling Stones: de hecho “Western Version Boogie” y alguna más guardan aires de “Sympathy For The Devil”-, hurgando en las alcantarillas del rock sucio o del irreverente -¿B-52´s carentes de ese look?- sin remordimiento alguno ante las acusaciones de pillaje, robo o saqueo. El groove de “Mindless Blues” y “Hot One” les avala.

“Thought Rock Fish Scale” (Nap Eyes). Canadiense con aproximación vocal humilde, Nigel Chapman declama con el estilo de Darren Hayman (“Mixer”, donde por cierto los acordes y la manera de pronunciar when I look myself on my right son clavados a oh my savannah de The Districts en “Funeral Beds”) o Lou Reed (“Lion In Chains”). Sin estridencias ni grandes altibajos -sí, a veces es algo plano aunque siempre entrañable-, las historias se suceden durante 35 minutos. Prometedor.