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¿Cuáles deberían ser las características de tu sitio secreto? ¿Habría de ser un lugar físico o quizá sólo esté en nuestro interior, en nuestro corazón? En la letra de esta excepcional canción compuesta por Joni Mitchell y que abre su disco ‘Chalk Mark In A Rain Storm’ (Geffen, 1988), la ilustre canadiense parece apostar por lo primero: “I was born and raised in New York City / I’m just getting to used to Colorado”. Pero también nos dice que debería ser un lugar especial donde mantener alejados al dolor y el enfado: “It’s a place no amount of hurt and anger” y donde sólo alguien muy especial pueda ser invitado: “I’m going to take you to my special place / It’s a place that you, like no one else I know, might appreciate”. Todos tenemos ese lugar, puede ser un rincón de tu casa o de tu ciudad, o un espacio natural o al aire libre como en el que aparece en el texto: “Why did you bring me to a place so wild and pretty?”, “In the trembling mountain trees”, “Are there pigeons in this park?”. El caso es que es un lugar que ha de estar libre de asaltantes indeseables: “Muggers after dark”.

Musicalmente la obra (producida por la maestra Joni y su por entonces cónyuge Larry Klein) muestra una riqueza de arreglos notable: aquí la otrora frondosa presencia de la guitarra acústica de Mitchell queda reducida a unos acordes apuntados, insinuados, que, sin embargo y con su afinación alternativa, están sobregrabados hasta 24 veces, reforzando la figura del bajo (del que se utilizan notas bastante graves) tocado por Klein y que es el que lleva el peso de la armonía. También el piano-sinte ejerce un papel importante en el estribillo con una línea melódica que otorga cierto aura de misterio al tema (ese misterio que ha de inundar por lógica un lugar secreto). Así mismo los sintetizadores de fondo en mitad del minutaje, lejos de quedar obsoletos con el paso del tiempo, más bien permanecen camuflados entre el follaje del conjunto, haciendo más acogedor el lugar.

Por último destacar, cómo no, la colaboración vocal de Peter Gabriel en este tema (que venía de hacer lo propio con Kate Bush en 1985 con “Don’t Give Up”) que además presta su estudio británico para la grabación. Su participación no hace sino reforzar esa necesidad de compartir con alguien especial esa pequeña porción de universo que cada uno hayamos podido encontrar en esta vida.