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Nos tenía acostumbrados Jay Farrar a cambios mínimos entre álbum y álbum, sea a su nombre o liderando Son Volt, su grupo. Americana con muchas raíces, eléctrica pero cerca del country, con guitarras lloronas a juego con su voz.

Y parecía que “Notes Of Blue” (Thirty Tigers 2017) no iba a deparar grandes sorpresas al escuchar el inicio con “Promise The World”. Error. Cuando “Back Against The Wall”, la segunda, suelta lastre a través de una ráfaga, toda la estructura cobra cuerpo advirtiéndonos de que, después de tantos años, aún quedan vías por explorar dentro del universo clásico de Farrar. Así que dicho y hecho. La entrada de “Static” ya descoloca, más típica de banda entre rock sureño y blues guarro. Ni “Lost Souls” ni “Sinking Down” son The Black Keys o Z.Z. Top, simplemente porque su tono nasal apacigua el entorno. Y así, mientras discurre el disco entre acordes más pesados, esa perspectiva -de un estilo ya mundana en manos de otros- cobra aquí pleno sentido reformista.

La nueva fórmula consiste pues en alternar piezas rugosas con respiros acústicos rurales del estilo de “The Storm”, obteniendo una cadena lo suficientemente variada como para recuperar la atención de un público que ya le tenía demasiado encorsetado. Un trasvase del country al blues justo a tiempo.