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Editado a finales del año pasado, este gran disco de Childish Gambino lo descubrí hace pocos meses así que bien merece la pena hacer notar su existencia. “Awaken, My Love!” (Glassnote, 2016) reluce como un virtuoso ejercicio de soul moderno cuyos mimbres clásicos dan lustre y personalidad al conjunto. Donald Glover – además de músico es un cotizado actor cuyo rostro se puede encontrar en la serie Atlanta– rastrea en sus referentes del pasado, con especial atención al funk de los 70, para acabar volcando todas estas influencias en un trabajo que seduce a la primera escucha por la acumulación de pequeños detalles que se van empastando con primor. Unas canciones envueltas en una producción expansiva y abigarrada que van dejando tras de sí una estela de aromas cósmicos y psicodélicos.

Este pentagrama es chispeante y nos depara más de una sorpresa ( “Me And Your Mama” se va abriendo camino, sinuosa y onírica, en nuestros oídos, y de repente lo enturbia todo, de forma abrupta, un robusto riff de guitarra que tanto puede recordar a Frank Zappa que a Lenny Kravitz). En “Redbone” el falsete de Gambino (muy presente en todo el disco) se intenta medir con el de Prince, y en “Have Some Love” los parecidos razonables con el “Can You Get To That” de Funkadelic son más que evidentes. La sombra de George Clinton es larga (“Terrified”), como lo es también la de Sly & The Family Stone (“Riot”, “California”) o Stevie Wonder (“Stand tall” ), pero sabemos (no solo él) que así siempre es jugar a caballo ganador.