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Bonito viaje al pasado el de Sinkane en “Life & Livin´ It” (City Slang 2017), con billete a destinos no excesivamente quemados que están volviendo al primer plano. Montado en un corcel de tecnología punta, el anglonorteamericano disfruta mezclando sabores y vivencias, con una base de acá, una idea de allá y un fragmento de acullá.
El deep funk sintético de “Deadweight”, antes de envalentonarse como un magma profundo, presenta coros vocales a lo Crosby Stills & Nash y un piano evocando a “Riders On The Storm”. Enseguida se pasa al meollo de la grabación, una “U´Huh” con afrobeat tamizado por teclados de banda de hotel de Accra, la misma que, en clave más seca, podría interpretar “Favorite Song” y “Passenger”. Ya con enfoque plenamente occidental retrocede treinta años -a la época ascendente de Prince– con “Telephone”. Y más atrás, a una suerte de reggae dulce –lovers rock de hace cuatro décadas- y con “Won´t Follow” y su parte vocal del estribillo pillada de “Reflections Of My Life” de The Marmalade si la hubiesen recreado Aswad; o, del periodo inmediatamente anterior, a una “The Way” conteniendo más de un trozo -por ejemplo, la réplica acortada de aquel I know I know I know infinito- inspirado en “Ain´t No Sunshine” de Bill Withers.
Todo por supuesto ejecutado con buen gusto y vitalidad. A Sinkane le está llegando la hora del reconocimiento.