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Como muchos africanos, Jupiter Bokondji podría escribir un libro con sus vivencias. Hijo de diplomático, residió en Berlin para volver al Congo y convertirse en parte de la escena musical de Kinshasa, compartiendo trayectoria con Staff Benda Bilili. Un documental, “Jupiter Dance”, le puso en la órbita europea.
Ahora su grupo Jupiter & Okwess ha recibido un cuádruple respaldo que ha de impulsar su segundo álbum “Kin Sonic” (Glitterbeat 2017). la presencia del violín de Warren Ellis y el teclado de Damon Albarn -ambos ya presentes en el EP de hace unos meses-, así como la producción de Marc Antoine Moreau -bregado con Amadou & Mariam– y la portada de Robert Del Naja, o sea 3D de Massive Attack, o sea…posiblemente Banksy (atención grafólogos: sería interesante analizarla para alimentar o descartar el teorema 3D=Banksy).
Por supuesto el álbum se decanta por el vector futurista al que el género africano -salvo los tradicionalistas de la kora de Mali– está siendo sometido últimamente. Sin tanta pirotecnia de efectos especiales teclísticos como la que sus parientes Mbongwana Star -en Okwess milita el percusionista Montana de Staff Benda Bilili– están desplegando. No falta el vibrante empuje congoleño (“Musonsu”), ni ritmo de fiesta (“Emikele Ngamo”), meneo (“Nkoy”), concesiones a la fusión (“Benanga”), lo inquietante (la presencia de Ellis en “Pondjo Pondjo”, más protagonista en la versión escondida al final de algunas ediciones del álbum), hipnotismo vertiginoso (“Nzele Momi”, “Ekombe”) y simulacros acústicos con eléctricas (“Le Temps Passé”). En resumen, nueva muestra de la evolución del continente negro. Y una buena sugerencia para cubrir la franja africana del Primavera Sound 2018.