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Mhysa (alter ego de la artista E. Jane)  es una creadora transgénero de Maryland que lleva bastante tiempo luchando por los derechos del colectivo queer, aparte de ser miembro del colectivo musical multimedia SCRAAATCH que están renovando de forma singular un nuevo concepto de soul moderno; a todo esto, y no menos importante, es un activo capital en esa escena combativa underground que lucha por el empoderamiento de la mujer negra, y la reivindicación de su legado musical.


Después de su ep “HIVEMIND” llega este fascinante primer largo “fantasii” (Halcyon Veil, 2017) en la que la americana departe una magistral lección soft r&b, sensual, y nos invita a zambullirnos en sus incomodos meandros. Canciones que juguetean con el gospel espectral como en “Glory Be Black” (más explícito no puede ser el título) en donde el eco de su voz dialoga con el silencio a la manera de una Joan La Barbara futurista. En “Spectrum” los contornos son sedosos y cortantes, y me recuerdan a la Janet Jackson de aquella obra maestra titulada “Rhythm Nation 1814“ y a la malograda Aaliyah; en la capella “Tonight” recoge fragmentos del “Naughty Girl” de Beyoncé, y acto seguido fascina con “Strobe” donde se lanza a un torbellino de footwork que incendia la pista de baile.

En “Bb” lo que parecen unas cajas de ritmos acolchan una línea soul que es pura fantasía sci-fi, y en “Siren Song”, de nuevo solo con el eco de su voz, es capaz de crear espacios sonoros hiperrealistas, herrumbrosos, y carnales todo en uno. Y finaliza este enorme disco con una versión del “When Doves Cry” de Prince que ella titula “For Doris Payne”. Sonidos industriales, spoken word, ecos de metralla, un silencio repentino, noise, y las estrofas que arrancan con la voz distorsionada e integrada en esta realidad supraterrenal. Así se las gasta esta artista monumental. Por sorpresa entro en mi vida esta mujer a la que ya adoro.