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Ya se puede imaginar leyendo la reseña del disco anterior de The Deslondes. Su visión del country no va a sacudir los cimientos de Nashville; ni siquiera de Nueva Orleans, su base. ¿Qué les puede entonces hacer merecedores de mayor atención que cualquier otra banda de bares del midwest?
Quizás la percepción, escuchando “Hurry Home” (New West 2017), de que la tradición está a buen recaudo en sus manos. Que conocen todas las variantes de la herencia musical norteamericana. Que la abordan con respeto adecuándose al palpitar musical del nuevo milenio. Saben hacer vigentes estructuras musicales ancestrales. Porque “One Of These Lonesome Mornings” podría fácilmente parecer una actualización de algún tema de Carter Family u otra de las familias musicales insignes del country dominante hace ochenta años. “She Better Be Lonely” aborda el mismo estilo de Roy Orbison que Richard Hawley, solo que le imprimen más detalles de la tierra -la guitarra por ejemplo- únicamente al abasto de los locales. ¿O podría un inglés confeccionar “Beautiful Friend”?. El olor a tex mex camuflado en el teclado de “Every Well” traslada a un guateque vintage con la naturalidad de los que pueden y no de los que solo quieren. Esta sombra de conocimiento actuando a modo de paraguas en todas las piezas -sea cual sea la derivada: vals añejo con reverb en “Just In Love With You”, fifties afilado en “(This Ain´t A) Sad Song”– está presente en cada nota de cada instrumento y de la voz, a modo de master class desprovista de enciclopedismo. El sentir de la calle sin alardes; ni falta ni sobra técnica: es que ni siquiera permite el disco que se le valore a través de parámetros así. The Deslondes escupen su música tal como queremos que sea. Divertida, instructiva, y con un punto de rock & roll -menos de dos minutos para sentenciar en “Hurricane Shakedown”– justo. Exquisitos.