Otra formación británica con el punto de mira en los sonidos norteamericanos. Paul y Kathy, más -relativamente- conocidos por la sociedad formada con sus apellidos Zervas & Pepper, bucean en aguas semiacústicas californianas con impronta vocal de CSN&Y. Su cuarto álbum “Wilderland” (Zerodeo 2017) se ceba sobretodo en el estilo vocal de Stephen Stills, aunque el mentor de la grabación sea James Raymond, hijo del fan confieso David Crosby.

Destaca sobremanera el disco por la excelente conjunción de las voces, sobretodo comparadas con una instrumentación que, por entusiasta que sea, arrastra las limitaciones -ateniéndonos a la profesionalidad USA- de la denominación de origen galesa. Aunque Kathy abre en “Roses Of Jericho” con una voz de caída similar a la de Eleanor Friedberger, cuando arrastra las últimas sílabas de las palabras con una dulzura firme se parece a Karen Carpenter (“Change Courses”, “Universe To Find”). La chicha vocal tipo CSN se muestra en numerosas composiciones (como protagonista en algunas: “Hotel Bible”, “Dark Matter”) y en otras se deja mecer por el pop (“Mountain To Ocean”) y la brisa del Pacífico (“Class Of `96”), irrumpiendo y aireando las estancias de cualquier pub galés. Crece con humildad.