Vayámonos de paseo por Glasgow. De allí son este grupo del que forman parte diferentes mentes pensantes de la activísima escena DIY que por han engendrado. Golden Teacher lo forman miembros que tocan en grupos hardcorenoise, y house techno, y llevan desde el 2012 trabajando en plan comuna (que si uno entra otro sale, que si tú tienes ganas de tocar pues bienvenido seas, and so on…), y este es su segundo disco oficial.

“No Luscious Life” se lo acaban de autoeditar y es un artefacto rompepistas por momentos, y por otros de inspirada retromanía bastarda que seduce a los primeros acordes. Empiezan enseñando las cartas con un torbellino (“Sauchiehall Withdrawal”) que nos traslada al Nueva York de los 70, con una sección rítmica (sintes y batería programada) que nos enreda en su mantra tribal mientras la fantástica voz de Cassie Ojay entona repetitivamente “I’m always working so hard, and for what?”. Sigue el tono tribalístico en la siguiente “Diop”, pero esta vez la linea melódica de los teclados y algunas percusiones me recuerdan a las producciones de Conny Plank para DAF o, incluso, Devo. Un gustazo haber sido invitado a esta fiesta.
En “Spiritron” (cantada por Charles Lavenac) y “Shatter” (ésta con unas insospechadas notas de  acordeón que me atontan) parecen unos nuevos aspirantes a rejuvenecer el legado de la Neue Deutsche Welle, y la bola de espejos va contorneando los cuerpos sudados que se apiñan en la pista de baile, y pienso que ya le gustaría a James Murphy firmar unas burradas así. El latido de “What Fresh Hell Is This? es el mismo que acompasaba a “Psycho Killer”, y acaban con el techno abstracto y acuoso y sexy de “No Luscious Life” que es un viaje por territorios inhóspitos de belleza inmaterial. Grandísimo disco.