La exclusión de Matt Mondanile de “In Mind”, la última grabación de Real Estate, creo que ha mermado los registros -aunque no el resultado final- de éstos. Cada uno habrá tenido sus motivos para llegar al divorcio -sin entrar en las acusaciones de acoso sexual que penden sobre Matt-, pero tampoco ha favorecido la inspiración de este último en Ducktails a tenor de lo escuchado en “Jersey Devil” (New Images 2017).
El disco, a pesar de estar elaborado mayormente en el sótano de la casa de su madre en New Jersey, pone su foco en la costa oeste; en los aires relajados con reflujo de jazz y algo de funk seventies. Imaginemos los aires perezosos del Boz Scaggs de “Silk Degrees” en “Lover” y “Mannequin”, o la manera de operar tan cool de Steely Dan. Acolchados y sensuales, ideales para disfrutarlos con alguna bebida alcohólica en un entorno paradisíaco que nos ayude a evadirnos de los problemas cotidianos. La delicadeza tropical de “The Rising Sun” supone la guinda de una excursión que empezó a mostrarse interesante a la altura de “Keeper Of The Garden” con su gelatina espumosa. Cierto, no responde a las expectativas de un nuevo álbum de Ducktails, ni supera los clásicos en los que se ha inspirado.Pero entra sigilosamente con un nuevo arma en el zurrón. ¿Se llama clase? Empápense en la languidez de “Solitary Star” y me dicen.