“Southern Blood” (Gregg Allman). Hace unas semanas, en uno de los bares con música en directo más emblemáticos y recomendables de Bangkok (el Saxophone), un grupo thai de rock sureño se atrevió con diez minutos de “Whipping Post” de Allman Brothers Band, no sé si sabedores del fallecimiento de su autor. Este álbum hace la función de despedida -producido por Don Was- con guiños evidentes a la música que marcó la vida de Gregg. Versiones de Willie Dixon (“I Love The Life I Live”), Tim Buckley (“Once I Was”), Grateful Dead (“Black Muddy River”), Little Feat (con la mágica “Willin´”) y un final sentido cantando junto a Jackson Browne el tema “Song For Adam” (ya le había recreado “These Days” en 1973). Pero a “Laid Back” no se le destrona fácilmente aún contando con factores extramusicales, como la certeza de que éste iba a ser su último disco.

 
“On A Distant Shore” (Leon Russell). Algún día deberemos repasar los méritos de este músico recientemente fallecido para reivindicarlo en una medida más justa (Delaney & Bonnie, Joe Cocker, Eric Clapton, JJ Cale). Entretanto, se ha publicado el disco que dejó sin terminar, un combinado de temas antiguos y nuevos, algunos suntuosamente orquestados para la ocasión. Entre los destacados, el terciopelo del tema titular abriendo, la balada bonita “Here Without You” compuesta con Matt Harris, así como “Hummingbird” -estos dos presentes ya en “Signature Songs” en 2001- y por supuesto dos de las tres que le inmortalizaron The Carpenters: “This Masquerade” -¿la recuerdan en la toma de George Benson?- en plan coctelería exenta del dramatismo original, y sobre todo “A Song For You”, curiosamente publicada en febrero de 1970, ocho meses antes de que Elton John triunfase con la similar “Your Song”.

 
“Soul Of A Woman” (Sharon Jones & The Dap-Kings). Mala suerte la de una artista a la que el reconocimiento ha llegado tarde y, cuando parecía disfrutar por fin de su relativo éxito, el destino le ha adjudicado un cáncer que la ha acabado fulminando. Estaba grabando un disco que parecía, por la excelencia de las baladas incluidas, apuntar a un concepto de dramatismo nocturno. Tras entrar como si fuese una actuación en un club de jazz con “Matter Of Time” y su soul al ralentí, los temas más contundentes son “Just Give Me Your Time” y una “These Tears (No Longer For You)” bien orquestada, además de la instrumental “When I Saw Your Face” y la tropicalia de “Come And Be A Winner”. Finalmente se ha añadido algún corte energético como “Sail On” para que la recordemos también en su faceta exuberante. Y una pieza antigua en clave teclados gospel cuyo título, “Call On God”, suscribe el deceso.

 
“Adiós” (Glen Campbell). Todos queremos nuestro gran final antes de pasar a la posteridad. Aunque ya no nos enteremos de nada. Su último álbum se confeccionó a medida que avanzaba su enfermedad gracias a la ayuda de los amigos. Versiones de “Everybody´s Talkin´”, “Funny How Time Slips Away”, y las aportaciones eternas de Jimmy Webb resumen un digno testamento, acompañado por un bonus CD con buena parte de sus grandes éxitos. Seguramente algún día futuro se publicará un recopilatorio históricamente más exhaustivo en forma de caja. Él lo merece.