“Messes” (Stef Chura). La primera voz que escuché arrastrando de esta manera fue creo a Chrissie Hynde. Últimamente a Eleanor Friedberger. Quizás porque se mueve más entre arpegios de guitarra líquidos de los 90, Stef me trae a la memoria los pasajes más introspectivos de Belly (“You”). Ese deje lánguido, unido a dedos deslizándose dolorosamente por las cuerdas metálicas de la guitarra (“Human Being”), casi slowcore; esa abundancia de agudos (“Faded Heart”) en los temas indies del pop de entonces, y la guitarra circunvalando la voz (“On And Off For You”) que interpreta en su halo (“Speeding Ticket”). Desde Detroit.
“Cage Tropical” (Frankie Rose). No sé si debido al hecho de ser percusionista, pero el caso es que siempre he encontrado globalmente su música como un placer inconcluso. Podría ser más melódica y acaba soltando un pasaje átono a modo de subversión para que la tonada no sea tan predecible…y concluyente. En esta ocasión, además del manido synth pop -sideral mundano en “Decontrol”- sorprende agradablemente su faceta teutona. El ritmo más motorizado de “Dyson Sphere” pasa a ser definitivamente motorik en “Trouble” mientras en “Cage Tropical” solo arrastra el mismo ligero tic alemán que pudieran tener New Order.
“Guppy” (Charly Bliss). Las guitarras sucias de power pop made in nineties -Posies, Weezer- se licuan gracias a una voz femenina casi infantil. Canciones muuuuy directas (“Glitter”) cuyo chisporroteo penetra en la sangre. Un pequeño problema: por mucha energía que descarguen a través de estribillos de manual, éstos no traspasan. De modo que todo está allí preparado para atraparme, sin conseguirlo. Porque el fin justifica los medios y estos últimos -en música- no son justificables por sí solos.
“Apocalipstick” (Cherry Glazerr). Más chicas correosas desde L.A. Con 20 años, Clementine Creevy ya ha conseguido atraer la atención de los productores Joe Chiccarelli y Carlos de la Garza. Pop correoso picando del modelo punk. Del punk del boulevard pijo californiano, no del de un callejón de Madrid por supuesto (“Told You I´d Be With The Guys”, “Humble Pro”, Sip O´Poison”). También utiliza otros ritmos veloces tipo Joy Division en sábado noche (“Trash People”), dejando pequeños resquicios a lo frágil (la semibalada “Nuclear Bomb”) y colando algún pedrusco (“Instagratification”). En resumen, híbrido de rock con fogonazos furiosos, nunca venéreos.
“Something To Tell You” (Haim). Acerca de la burbuja de estas hermanas, las dos caras de una moneda. Por un lado este disco no aporta nada que no tuviera el anterior. Por otro, su variedad es encomiable sin perder su personalidad, marcada por una plantilla de R&B con tentáculos que van desde Michael Jackson a Passion Pit (por ejemplo “Want You Back” con su clip ingenioso barato). Que beben de las fuentes originales de Fleetwood Mac (“You Never Knew” está producida por Dev Hynes). Que importan recursos diversos (las cuerdas tipo Coldplay de”Found It In Silence”, la guitarra plateada onda T. Rex al final de “Kept Me Crying”), ayudadas por colaboradores como Ariel Rechtsaid, Rostam (Vampire Weekend), David Fridmann, Matt Sweeney o el gran Lenny Castro (a las congas).