Cuando se habla de propuesta innovadora, no tiene por qué nutrirse ésta de elementos musicales inéditos, basta sencillamente con combinar influencias conocidas de manera original. Una de las más interesantes del panorama actual es la de Khruangbin.
Al tratarse de un trío de Austin básico operando con influencias negras, lo primero que se piensa es en unos nuevos White Denim. No es el caso, aunque hay algo en su sonido emitiendo señales coincidentes. Khruangbin parten del funk seco seventies montado sobre la percusión de Donald DJ Johnson -influencia hip hop-, el bajo muy marcado de Laura Lee, y la guitarra de Mark Speer como protagonista al ser una banda prácticamente instrumental (algunas frases montadas por coros, todo lo más). Imaginemos ritmos de The Meters versionando a Isaac Hayes sobre los cuales Speer crea un discurso con las seis cuerdas -con un principio y un final- que conduce a una meta. A veces cortante al rasgar como Dennis Coffey -el de “Scorpio”-, otras montando solos de gran plasticidad pensando desde una clave musical global. Para entendernos, este segundo e imprescindible álbum se titula “Como Todo El Mundo” (Dead Oceans 2018), el nombre de la banda se traduce como `avión´ en tailandés, una canción como “Maria También” desentraña melodías middle east -mozárabes, helénicas- con referencias políticas a Iran, “Rules” aplica tonos hispánicos, y “Shades Of Man” reivindica la vertiente oriental. Pero dejando aparte momentos álgidos instantáneos como “Evan Finds The Third Room” -armada en plan disco con una guitarra nerviosa pulsando en clave africana: como una Fatback Band al ralentí-, se les ve muy cómodos con guiños al relajo -ensoñadora “August 10”- y a un flow -sí, el flow de “Flow Motion” de Can si éstos hubiesen seguido vivos hasta la jubilación- capaz de crear una etiqueta nueva: el dream funk.
Si Khruangbin apuntan entre sus influencias el funk thai y alguien quiere seguir pistas sobre el terreno, puede dedicar una velada al recién reabierto Brown Sugar -club legendario de jazz/blues/funk de la zona de Lumpini- ahora en Phra Sumen, cerquita de Khao San. O a los baretos de universitarios de Phra Atit. De nada.