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Una guitarra que suena destartalada, unas vocales que parecen desganadas y sin entonar, sonido maquetero… No parece un buen comienzo y sin embargo este tema tiene algo especial a pesar de que sobrevuela demasiado amenazante la sombra alargada de Lou Reed y The Velvet Underground en él; de hecho la primera vez que el periodista del NME, Nick Kent, escuchó la demo de los desconocidos England’s Glory pensó que estaba ante una grabación perdida de la Velvet. Se trataba de una de las 25 copias de un acetato grabado en enero de 1973 en los estudios Venus de Londres, aunque algunas de sus canciones databan de 1971. Entre los temas figuraba este genial “Broken Arrows” (1973) y la banda en realidad estaba formada por los británicos Peter Perrett (voz, guitarra y compositor de todos los cortes), Harry Kakoulli (bajo), David Clarke (guitarra), Jon Newey (batería) y Michael Kemp (piano) más Mary Holland, Menna Clarke, Penny Kamp y Zena Kakoulli (novia de Perrett) que hacían coros. La maqueta se movió entre familiares y algunas discográficas las cuales no vieron filón alguno en el material, lo que supuso la disolución del combo y que las canciones permanecieran inéditas. Sin embargo Peter Perrett insistió con su vocación musical hasta formar en 1976 a The Only Ones, un grupo que, esta vez sí, obtuvo un cierto reconocimiento hasta su finalización en 1982, momento a partir del cual empezó a crecer un estatus de culto hacia la banda. Así, en 1984 se publicó un recopilatorio de los Only Ones (‘Remains’) en el sello francés Closer donde como bonus tracks se incluían cuatro temas inéditos, entre ellos este “Broken Arrows” objeto de análisis. Tres años más tarde, en 1987, el sello británico Five Hours Back publica al fín aquellas demos de England’s Glory.

Aunque la influencia de Reed queda patente, sin embargo no se puede enclavar su sonido claramente en el glam rock; ni siquiera en el folk rock ni en el hard rock imperantes en los primeros setenta, y tampoco se puede considerar su modus operandi un anticipo de la new wave, el pub rock o el punk (corrientes a las que, a mi juicio, tampoco llegaron a adscribirse Only Ones). En definitiva se trata de un sonido único que en este tema se aprecia sobretodo en el estribillo (“Broken arrows, it seems to go on and on”) compuesto por seis acordes mixtos creados por la interesante conjunción del bajo y la guitarra. También es atractivo cómo introducen una sección intermedia (en la que desaparece la batería y con fondo de piano nada despreciable) antes del estribillo final. La estructura sería AABBAABBCCBBBB, siendo A la estrofa de dos acordes, B el citado estribillo y C el susodicho intermedio de cuatro acordes.

En cuanto a la letra parece relatar un amor roto, esas flechas rotas podrían ser las de Cupido; el dolor que se siente tras un fracaso amoroso: “Some people say there’s no hope for me”; la incertidumbre, ¿se volverá uno a enamorar?: “I could almost fall in love with someone like you”.

Perrett formó en los noventa la banda The One y después ha habido reuniones nostálgicas de The Only Ones y conciertos en solitario que han desembocado en su más que digno LP de este mismo 2017; o sea que sigue en el candelero, mientras disfruta de un culto que ha ido creciendo gracias en parte a las versiones que hicieron de sus canciones gente como The Cure, Yo La Tengo o The Libertines. ¿Para cuándo una versión de este “Broken Arrows” por ejemplo a cargo de Ariel Pink? Creo que quedaría de fábula.