Uno tiene sus bandas favoritas. Unas cuantas se dispersan en estilos variopintos. Sin embargo a otras les une un nexo musical común, como un mínimo común denominador que sería el que yo aplicaría si fuese músico liderando un grupo. ¿Y si hubiese ya uno así? Quizás sonaría como Ghost Music.
Estos veteranos de Southend han englobado en “I Was Hoping You´d Pass By Here” (Arlen 2018) la crema de la crema de mi apetito musical. Les avala el oficio. Matt Randall y Lee Hall ya se conocían hace veinte años como miembros de los ignorados Beatglider (el primero publicaría después con Plantman). Ecos de innumerables bandas de Oceanía rescatados de todas las etapas de su cancionero -”My Cloud” de Randall se compuso veinte años atrás- ahora contextualizadas en un sonido que evoca a muchas bandas del quinto continente, desde The Go-Betweens a las neozelandesas.
La primera mitad del álbum es fantástica. A las escobillas tipo Sodastream de “Heart Shaped Holiday” se añade la pátina Galaxie 500 y una guitarra con escozor Shack. “Strange Love” no desmerece ninguna de The Clientele. “We Could Get Along” tiene aires de demo legendaria. Y en “Blindspot” conviven ecos de The Feelies y The Bitter Springs. Aunque después baje un poco el nivel de inmediatez, también son efectivas otras prospecciones (como el groove psicodélico de “Gurl In A Whirl”). Todas composiciones excelentes ideales para el desarrollo de un sonido de reverberación añeja. ¡¡Qué manera de comenzar 2018!!