Lo que más impacta de la fórmula de First Aid Kit es que, aunque las canciones mayormente sean todo lo tristes que un estilo como el country permite -que es mucho-, irradian una sensación de frescura positiva. Quizá sea porque prevalece un aire familiar en la manera de encarar las voces de las hermanas Johanna y Klara Söderberg, y más teniendo en cuenta que colaboran en los coros otras tres voces con el mismo apellido. Quizá influya también la buena mano de un experto productor del género como Tucker Martine, así como la colaboración de su esposa Laura Veirs o miembros de otras formaciones de probada humanidad como Peter Buck (R.E.M.), Glenn Kotche (Wilco), McKenzie Smith (Midlake) y Eyvind Kang (sesiones para Marissa Nadler, Beth Orton o Bill Frisell).
El caso es que fluye una brisa cálida en las canciones de “Ruins” (Sony 2018), que es un título de una sonoridad parecida a “Rumours” (un aviso para navegantes cuando las ven atreverse con temas más pop). Arrancan sensoriales con una “Rebel Heart” que es como cruzar a Fleet Foxes con Ennio Morricone. Combinan piezas sentidas y cristalinas (“Ruins”) con country de manual Emmylou Harris (“Postcard”). Y dejan un gran sabor de boca cuando pillan una veta melódica de quilates como la de “Fireworks”. Sin grandes avances respecto al trabajo anterior, se dedican a consolidar las virtudes acopiadas tanto en composición como en arreglos. Rozando la excelencia.