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He elegido este tema perteneciente a uno de los discos más infravalorados de Randy Newman, ‘Born Again’ (Warner Bros., 1979), sobretodo por sus cualidades y por ser poco conocido dentro de la carrera de este gran autor nacido en la ciudad de Los Angeles.

Bien es sabida la capacidad satírica de sus textos, aunque con esta canción tal vez rozó los límites de lo políticamente correcto; de hecho recibió un gran número de cartas protesta debido a una letra donde plantea la idea de que la homosexualidad o el travestismo fuesen algo contagioso. Según declaraciones del propio Newman, su padre, Irving, que era doctor, le contó a los doce años una experiencia con un paciente que había sido golpeado por no acceder a una relación homosexual en las duchas de un gimnasio y esto hizo crecer en el joven Randy un cierto temor a sufrir una situación similar. Esta composición está inspirada en aquella anécdota: narra, de manera pretendidamente jocosa, la historia de un camionero que dispuesto a atacar a un travesti se transforma en el objeto de su persecución. Si bien Newman no deja de transmitir una serie de clichés existentes en la sociedad de la época (aunque probablemente todavía presentes en nuestros días): por ejemplo el lugar donde se desarrolla la escena: “on the corner of the street” o el hecho de definir la opción sexual con calificativos de corte despectivo: “This big old queen”, “I am but half a man”, “you’re walking and you’re talking like a fag”; al menos le da su merecido al agresor, preso de homofobia.

Entrando en materia musical nos encontramos un tema con una estructura de lo más clásica y sencilla dentro del formato pop: estrofa-estribillo-estrofa-estribillo. Donde radica el verdadero interés es en la interpretación de Randy, logrando ponerse en el papel de cada personaje gracias a su entonación vocal; en la variación tonal de los acordes de la estrofa (ayudada con el uso del bajo y del sintetizador) para dar mayor expresividad a la narración; y sobretodo empleando acordes mixtos como ese Sol/La situado en el estribillo que marca toda la canción (podría equipararse inmediatamente con el momento de ese cambio que sufre el atacante de nuestra historia). La producción de los fiables Lenny Waronker y Russ Titelman consigue mezclar varios tipos de instrumentación en las distintas partes (piano y sintetizador en la estrofa inicial, añadido de guitarra en los estribillos y cuerdas en la segunda estrofa) sin que aparentemente se desvirtúe el sonido global.