Las bonanzas de la era digital, capítulo mil diez. Si tienes canciones y sabes utilizar Internet, tus posibilidades de llegar a millones de personas se multiplican sin necesidad de someterse a los caprichos de una discográfica. Alex O´Connor es un adolescente con aspiraciones de percusionista que ya lleva tiempo reclamando atención como Red Orange County para un estilo de yo-me-lo-guiso-yo-me-lo-como en las antípodas de King Krule. Si Archy Marshall hurga en la ciénaga de un planeta podrido en busca de belleza distorsionada, Alex encara los días soleados con una voz y unos mimbres muy deudores del Stevie Wonder de “Songs In The Key Of Life” donde todo se ve de color rosado.
Alex se mira en el espejo de los crooners en “Apricot Princess” (2017) al construir canciones con cierto aire jazzy retro, y obtiene réditos inesperados esquivando la industria, con algunos temas suyos con tres millones de visualizaciones en la red. La adorable “Waiting Room” tiene un aire camp. El intimismo feliz de “Sycamore Girl” viene rubricado por el acompañamiento vocal de su novia Thea Morgan-Murrell. “4 Seasons” parte de un spoken word tendente al rap para deslizarse hacia un crescendo apasionante, Mientras, “Happiness” no desentona como balada de cierre.
Quienes disfrutan navegando, pueden tomar como postre las canciones subidas posteriormente a youtube no incluidas en el álbum, como “Sunflower” y “Loving Is Easy”. Para constatar que es un valor en alza.