En el apartado de la S de mi humilde base de datos, durante la primera mitad de los 90 dos nombres abarcaban numerosa información sin encender mi apetito por escucharlos: Swervedriver y Slowdive. Tras las consabidas rectificaciones posteriores con los segundos por parte del mundo mundial, se ha de dejar constancia de la máxima que conlleva esta lección. Has de escuchar todo y decidir por ti mismo, pues no era lógico haber pasado por alto a un grupo cuya obra -al igual que en su día Genesis con el rock sinfónico, con idéntica devoción por la `gran música´ tal como la definieron The Waterboys: someterse a la melodía magnificando las formas- dignificaba un subgénero, en este caso el shoegaze.
En este sentido “Souvlaki” (Creation 1993) es la pieza angular. Desde esta entrada majestuosa con “Alison” entre el cielo y la utopía, se emprende la aventura de asaltar la belleza a través de una masa de sonido desbordante. Las estructuras de folk singer de Neil y los gorgoritos de Rachel pugnan por no quedar sepultados entre los pedales, la reverberación y la electricidad. “Souvlaki” llega mucho más cercano que “Loveless” de My Bloody Valentine o cualquier grabación de Ride. Este contraste entre el título de “Machine Gun” y su discurrir absolutamente boreal vence. O algunas frases para contribuir a helar el corazón mientras la música arde. It´s so cold in this place, cantan en una “Here She Comes” tutelada por Brian Eno, que fue inspiración para la banda (sobre todo en su evolución electrónica hacia el siguiente trabajo “Pygmalion”). El impacto de `I thought I heard you whisper, it happens all the time´ en la acústica final “Dagger” también es tremendo, así como `sweet thing I watch you, burn so fast it scares me´ traslada al oyente ante tamaño lirismo y sensibilidad en “When The Sun Hits”, aún vigente por méritos propios en sus conciertos. Y no olvidemos otro rescate, el de “Souvlaki Space Station” -al menos en los soundchecks de estos últimos tiempos-, cuyos acordes lacerantes iniciales noquean implacables.
Perdido entre aquel conglomerado de influencias post Nirvana que dieron forma a la etiqueta nineties antes de la irrupción del brit pop, “Souvlaki” necesitó más de una década para ganarse el respeto generalizado. Hoy, quién lo iba a decir, Slowdive son ese puente entre pasado y futuro que algunos agradecemos. Aunque otros no se percaten. Ellos salen perdiendo.