El origen no necesariamente es significativo. Así que una veinteañera puede proceder de Nashville y no especializarse en country. Lo de Sophie Allison son composiciones de alcoba tratadas con perspectiva indie. Un alias, Soccer Mommy, guitarra eléctrica entre lo terso y lo tenso -deudas con 4AD- acompañada por teclados caseros sobre los que ella vuelca una interpretación triste.

Motivos para destacar “Clean” (Fat Possum 2018) por encima de los tropecientos mil álbumes publicados por mujeres este año. Lo primero, una sensación de estar bien acabado sin realmente notarse ningún empeño en que así fuese. Al igual que en el caso de Big Thief pero menos afilada -la cosa sube cuando la percusión se despereza, como en “Cool” y “Last Girl”-, el eco creado entre la rítmica y su voz genera una ambientación propia, siempre teniendo en cuenta la gran competencia existente ahora mismo en este segmento. Resta puntos escucharla utilizar la palabra fucking en “Your Dog” -con su fragilidad vocal, querer dar el pego de dureza o rabia suena a forzado y a contrasentido, aunque otras reseñas han aplaudido-, pero pronto nos olvidamos al sumergirnos en el telón mullido de “Blossom (Wasting My Time)” o en el final cristalino de “Skin”: de hecho los últimos tramos de gran parte de estas diez piezas -donde extrae las conclusiones sonoras- son los más precisan mayor atención.