La fórmula de la japonesa Orono Noguchi, ejecutada a través de Superorganism, colectivo residente en Londres, parte del universo sampler enfocado a mover el cuerpo empujado por la euforia del cóctel rítmico. Sin ser tan ingeniosos como The Avalanches ni tan volcados al jolgorio caótico como The Go! Team, se basan en postulados similares.
El plus de “Superorganism” (Domino 2018): una ristra de canciones magistrales, casi todas candidatas a hits en cualquier playlist. A la contundencia rítmica de pulso muy marcado se contrapone la voz casi íntima de Orono preñada de calidez, creando un surrealismo positivista versátil y a la vez dopado, muy de tecnología colorida económica como muestran sus videoclips saturados influidos por los videojuegos de baratillo.
De entre todas las piezas cabría destacar por supuesto las promocionadas “Something For Your M.I.N.D.”, tan pegadiza como juntar chicle con pegamento, una “Reflections On The Screen” de bajo y slide adornada con coros aniñados, al igual que esa “Nobody cares” sobre bases de electrónica de juguete. Y “Everybody Wants To Be Famous” aplicando el discurso métrico de M.I.A. en “Paper Planes”. O el grandísimo final con “Night Time” para reventar la fiesta (¿“Young Folks” interpretado por Saint Etienne?).
Supongo que no se puede hablar de Superorganism como una apuesta revolucionaria. Es un sonido que ya habíamos asimilado anteriormente, aunque creo que hasta ayer solo presente en nuestra imaginación durante esos ratos donde inventamos melodías para nuestros adentros (tarareando una tonada imaginaria mientras esperamos el bus al empezar la jornada, por ejemplo). Así de naïf. Quizás por eso resulta imposible quitarse de la cabeza los ingentes momentos de placer que depara. El clásico de este verano recién estrenado. ¿Lo dije ya del de The Go! Team? Tokyo oh Tokyo…