En sus conciertos de hace unos meses, Josh Tillman parecía querer pasar de puntillas por “Pure Comedy”, un disco que bajaba el listón -un poquito- impuesto por “Fear Fun” y “I Love You, Honeybear”. Como si en directo no pudiese esconder el declive melódico disfrazado con la opulencia de la grabación.
La gran baza de “God´s Favorite Customer” (Sub Pop 2018) es la reconducción de su estilo a fórmulas más mainstream. Ha vuelto a composiciones de minutos y arreglos normales -igualmente excelsos-, a melodías recordables -ese silbido tipo Andrew Bird en “Mr. Tillman”- tocando de pues en tierra explayándose como autor de baladas. Y, cuando un gran autor aparca la pedantería, de pronto se encuentra fabricando un gran disco de pop. La preciosa “Just Dumb Enough To Try” pone sobre aviso. Nivel Elton John 1972. No consigue una obra magna porque, entre estas increíbles baladas, cuela algún tema a modo de estiramientos como “Date Night”. Quien los salte y se quede con las lentas, disfrutará como un adolescente enamorado. Con “Please Don´t Die”, pero sobre todo con una segunda mitad sustentada en “The Palace”, “God´s Favorite Customer”, “The Songwriter” y “We´re Only People (And There´s Not Much Anyone Can Do About That)”. Como a Elton, a esta voz le sienta de maravilla la austeridad del piano.. Y si se le añade orquesta y/o coros, un buen chute de nocturnidad, la incorporación de Jonathan Rado alternándose en la producción con Jonathan Wilson, y un bendito estado de gracia a la hora de utilizar los parámetros de pop de una canción convencional, la nota no puede ser más baja que un sobresaliente.