Uno de esos discos que crecen con el paso de las canciones. Half Waif es un proyecto de Nandi Rose Plunkett, paralelamente en el grupo Pinegrove, para desarrollar sus inquietudes más personales. Enmarcado dentro de un territorio con vestigios folk e instrumentación próxima al synth pop sedado, “Lavender” (Cascine 2018) despega sin demasiados aspavientos. ¿Otro álbum de cantautora cuyas cancioncillas toman cuerpo con arreglos prestados de la electrónica, arropada por algunos compañeros de Pinegrove (Zack Levine, Adan Carlo)? Al menos es lo que se desprende de una “Lavender burning” inicial recordando Nueva York y a su abuela fallecida. Toco muy bien puesto -percusión, tintineos sutiles, vocalización- en “Torches”, en una amalgama elegante cortesía del ingeniero David Tolomei -Beach House, Future Islands y, dato significativo, Marissa Nadler- trepando lenta -“Keep It Out”- y consistentemente.
Estando casi a mitad del disco, de pronto despunta lo angelical en los coros de “In The Evening”, creando un marco más espiritual -como una mística semejante a la de Marissa Nadler- que desemboca en un tramo final espectacular una vez asimilados los parámetros de belleza rubricada en “Silt”. El perfume de piano clásico de “back In Brooklyn al servicio de una interpretación sentida, y sobretodo el de la soledad a flor de piel de una “Salt candy” definitiva, son solo pequeñas pinceladas dibujando la liquidez final de su voz entre teclados en “Ocean Scope”. Un álbum para escuchar entre tinieblas rotas por luces muy tenues.