Aunque muchos hablen de la evolución non stop de Ryley Walker con este “Deafman Glance” (Dead Oceans 2018), el paso de gigante -el que pasó del intrépido pero con aires de futuramente acomodaticio “Primrose Green” a un híbrido multicefálico de varias influencias, con un subrayado en las estructuras de improvisación del jazz- se dio en “Golden Sings That Have Been Sung”. De hecho siguen bastantes músicos de aquel disco presentes en el cuarto -LeRoy Bach, Brian Sulpizio- a los que se han añadido otros importantes como Cooper Crain (teclados en Bitchin Bajas) y Bill MacKay, guitarrista con quien Ryley ya acumula grabaciones conjuntas (la última, “SpiderBeetleBee” el año pasado).
Citamos músicos porque lo que suena enfatiza el trabajo musical, tanto el particular de cada músico como el diálogo entre ellos. Fluye en casi todos una letargia inicial que se va desperezando de forma casi mágica. Ya quedaron atrás las prioridades acústicas tipo John Martyn aunque no su esencia nocturna de folk jazz, como “In Castle Dome” y “22 Days”, derivada a este cóctel tan especial tendente a la etiqueta post rock de muchas bandas experimentales de Chicago -curiosa la fascinación de autores con caché acústico de Chicago, como por ejemplo Jeff Tweedy, por lo experimental- que de hecho son los nutrientes de su música. La flauta bucólica de “Telluride Speed” invita a sumergirse en un lago de montaña en verano con el agua fresca bajo el sol y en su serenidad etereoatmosférica. Si no fuera porque aveces se decanta por mirar a aquel jazz rock tipo Weather Report que se me atragantó en su día -como “Acommodations”-, estaríamos hablando -escuchen la suavidad del entramado forjado por arpegio eléctrico, bajo y batería en “Spoil With The Rest”- de un clásico.