¿Qué podemos decir de Wye Oak que no hayamos dicho antes aquí? Seguimos con los paralelismos con Beach House, sobre todo si coinciden publicando nuevo producto, en cuya comparación Jenn Wasner y Andy Stack salen perdiendo porque el estado de forma de Victoria Legrand y Alex Scally es a día de hoy excepcional.
Seguramente lo que ha cambiado en “The Louder I Call, The Faster It Runs” (Merge 2018), si lo ponemos frente a “7”, es que esta vez Beach House, aún manteniendo el liderato melódico, también les han superado en cuota de riesgo con los arreglos. Sin embargo, cuando entra “The Instrument” y vuelan los sintes, la voz angelical de Jenn dispersa cualquier símil alzándose con un triunfo. Mejor aún cuando en “Symmetry” propone un arranque rosado para, tras el ascenso, desarmar al oyente con la sentencia `I believe life could be better´, y desaparecer engullida por una guitarra soliviantada e hiriente, casi más cercana a Angel Olsen que a la Legrand.
Cada vez más, Wye Oak investigan en una mezcla de sonido entre lo voluptuoso y lo fugaz. Las notas se deslizan firmes aunque empujadas por una urgencia apasionada de la que Beach House, embarcados en sus viajes monolíticos, carecen. Y por eso mismo, todos los empeños puestos en la comparación anterior se van al carajo. Lo que les une y jamás les separará: son de Baltimore. Como The Wire. Nivel. Otro gran disco de Wye Oak. Y van…