Desde el sudeste de Londres pretenden Happy Accidents hacer pupa con la electricidad juvenil de su punk pop. Las similitudes -actuales- les situarían en una franja paralela -sin tanta militancia en los textos- a los escoceses The Spook School. Y se entiende: los dos grupos han sido producidos por Matthew MJ Johnson de Hookworms.
Se nota en la manera de afilar las aristas de su sonido y al mismo tiempo evitar heridas sangrantes. “Everything But The Here And Now” (Alcopop! 2018) invita al optimismo nada más empezar, con esta “Nunhead” aparentemente suave que de pronto se desflora a un volumen más alto, cuando al guitarrista Rich Mandell le interesa hacer hincapié definitivo en la frase `meet me by the cemetery´, para después empalmar -pillando el hilo del subidón- con una radiante “Wait It Out” que deja al oyente tenso y a la par feliz.
A partir de entonces el álbum entra en una dimensión más previsible con el reparto vocal de Rich y la percusionista Phoebe Cross, a través de un power pop al que cuesta distinguirse de otros cientos de grupos similares. Sí, “A Better Plan” y “Float” son correctas, juveniles y frescas, un meollo de disco esculpido sobre toneladas de acné cuya felicidad no impide pensar que, de haber inoculado guitarras más venéreas -un poco al estilo de las de “Unwind”-, la nota de la grabación se hubiese disparado. “Sink”, la última pieza, sirve para subrayar que me gustan mucho más las canciones cantadas por él que por ella.