No sé si este material es bien aceptado por quienes suelen aparecer por aquí. Screaming Females, de New Jersey, van ya por su séptimo álbum, donde abren el abanico a distintas variantes de dinamismo. En “All At Once” (Don Giovanni 2018) siguen haciendo honor a su nombre con los desbordes vocales de una Marissa Paternoster cada vez más solvente con la guitarra, pero disco a disco ampliando la oferta colateral.
Vuelve a la producción Matt Bayles -Soundgarden, Mudhoney, Pond, Mastodon-, quien ya en “Rose Mountain” les pulió las aristas respecto a las propuestas por Steve Albini en 2012 con “Ugly”. Apuestan por mostrarse multiformes dentro de su contundencia habitual -aquí también hay prog, art rock y pop- sin importarles perder un par de seguidores talibanes en el empeño, porque ahora brillan con algún estribillo -el de “I´ll Make You Sorry” y el de “My Body”- y empujan en positivo -en “Soft Domination” colabora Brendan Canty de Fugazi- obteniendo alguna composición pizpireta -“Step Outside”- o, como en el caso de “Bird In Space”, de matriz casi folk. Y hay quien escucha en la entrada, con “Glass House”, el riff inmortal de “Aqualung” de Jethro Tull.
Sería impropio decir que ahora van a por el pastiche total y han enterrado el hacha punk. No, no se han amuermado en el rock trillado ni han dejado de sacudir entrañas. Solo que ahora han aprendido a combinar el metal de Black Sabbath, el fuzz de Nirvana y la veta pop de Garbage y Paramore. Y a escupirlo creando adicción.