Spoiler: tengo toda la discografía de Mull Historical Society. Comprada disco a disco en su día. Poca imparcialidad pues se me puede suponer, ya que me encuadro entre los parámetros difusos que definen a un fan -desde la lejanía y sin obsesionarse por los pequeños detalles- incapaz de aplicar el mínimo sentido crítico a la música de Colin MacIntyre. No podría.
Porque le veo como uno de esos músicos que seguirán impertérritos haciendo lo que saben, vengan de donde vengan los vientos. Humildes retablos repletos de cariño y exentos de aspavientos. De hecho “Wakelines” (Xtra Mile 2018) es uno de los más ornamentados; un atrevimiento seguramente debido a la presencia productora de Bernard Butler, que anima a arriesgar más en arreglos como la “Put Your Arms Around Me” final. Éste ha situado la relativamente habitual aparente falta de músculo en el punto justo de pop que los estribillos de Colin precisan (“Wakelines”), preservando la vulnerabilidad escocesa (“Somewhere In Scotland”) y las virtudes de la veteranía cuando se encara la nostalgia de la juventud (“14 Year old Boy”, “Child Inside Of Me”).
Y para demostrar que la presencia de Butler no solo sirve para canalizar la vertiente eléctrica, se agradecen esos lentos intercalados con una ligera pátina dramática -no es que Bernard aplique el manual de Suede, pero de casta le viene al galgo- como “Little Bird”. En definitiva, otra rodaja de pop clásico de Mull Historical Society. Lo cual, para unos pocos, es un acontecimiento.