Seis años después de su trabajo anterior, el canadiense Sandro Perri sigue apostando en “In Another Life” (Constellation 2018) por lo experimental pacífico utilizando los elementos del formato canción. Le gusta estirar lo que suena bien hasta donde vea procedente.
Para hacernos una idea, el disco solo contiene dos composiciones. La primera es de 24 minutos, “In Another Life”. Como título de canción y álbum indican, intenta crear un estrato sensorial más allá de lo que se está manejando en el entorno musical actual. El flujo es de paz total. En su electrónica no hay prisas, todo lo más un tintineo rítmico apuntando a Brasil y a Caribe. Y en su guitarra todo es bonanza tejiendo una telaraña hipnótica mullida. Una maravilla sumergirse en ella y de pronto despertar tras casi media hora de ensueño.
La otra composición, titulada “Everybody´s Paris”, viene presentada en tres versiones distintas bajo la tutela de Perri, reflejando tres ópticas de las relaciones de músicos canadienses con la capital francesa. La de Sandro no difiere en demasía de la colcha propuesta en “In Another Life”. La de André Ethier (Deadly Snakes) sigue siendo cimbreante pero busca fortalecer su voz al cambiar parte de la electrónica por guitarra sabrosa, bongos y flauta. Se cierra con la versión cantada por Dan Bejar (Destroyer), por supuesto la más espectacular gracias a su arrastre vocal embriagador con ese arreglo nocturno alumbrado por centellas mágicas que nos guían en la oscuridad. Esta relación de Perri de amor apasionado con la melodía -más sigilosa que la de Destroyer- produce un cóctel perfecto entre ambos. Un lujo. Un sueño.